Manifestantes que se movilizaban este jueves por la noche frente a la sede central de Ueno Bank en la avenida Palma de Asunción del Paraguay repudiaron y expulsaron este jueves al excandidato presidencial y líder del movimiento Cruzada Nacional, Paraguayo "Payo" Cubas, cuando intentó sumarse a la protesta contra el Gobierno de Santiago Peña por la intervención de la entidad financiera.
Un grupo de personas encaró e increpó a Cubas apenas lo identificó. Los vecinos le cerraron el paso para obligarlo a irse al grito de "divisor" y "oportunista". Al mismo tiempo, le reprocharon por querer aprovechar la situación para sacar un rédito político de la indignación popular.
Entre los reclamos, la multitud recriminó al líder de Cruzada Nacional su responsabilidad en la composición actual de la Cámara de Senadores de Paraguay. De acuerdo con el medio local Diario Hoy, los manifestantes le cuestionan haber llevado en sus listas legislativas a figuras como Zenaida Delgado y Javier Vera, alias "Chaqueñito", quienes al poco tiempo de asumir se incorporaron a las propuestas del oficialismo de Santiago Peña.
La situación, en la que llegaron a tirarle agua en el rostro y cuerpo, además de revolearle botellas mientras le gritaban, se produjo en el marco de la concentración frente a las oficinas de Ueno Bank cerca del Congreso paraguayo, mientras los ahorristas reclamaban en las puertas de las sucursales y quemaban tarjetas de débito y crédito. Finalmente, el excandidato se retiró entre empujones y una multitud que lo escoltó.
De acuerdo con las denuncias de la oposición, el colapso financiero del Ueno Bank involucró un manejo irresponsable de fondos públicos y graves irregularidades internas. Hacia mediados de 2026, los depósitos del Estado en la entidad superaban los US$860.000.000, destacándose los US$345.000.000 pertenecientes al Instituto de Previsión Social, con fondos destinados al pago de jubilaciones.
Además, auditorías del Banco Central descubrieron que la entidad dio préstamos millonarios a sociedades de sus propios dueños por encima de los límites legales permitidos sin que el Banco Central aplicara sanciones efectivas a tiempo.
Los manifestantes en Paraguay - Créditos: @Fabián Marelli / Enviado Especial
La situación estalló cuando el Central dispuso la intervención formal de la entidad tras comprobar que los ajustes contables dejaron su solvencia por debajo de la mitad del mínimo exigido por ley.
La medida derivó en la detención de ocho directivos y desató una profunda tormenta política que culminó con un intento de renuncia del presidente Santiago Peña en medio de un inminente juicio político, salpicado por sus estrechos vínculos históricos con Ueno Bank.